Barcelona es el destino de las familias | Lugaris

Barcelona es el destino de las familias

¿Buscas viajes familiares y tienes Barcelona en tu radar? ¡Bien hecho! Está claro que cuando pensamos en Barcelona, casi nos vienen a la mente las imágenes de la arquitectura de Gaudí, los paseos por el Barrio Gótico o el ambiente de sus playas. Pero la realidad es que la Ciudad Condal es uno de los mejores destinos de Europa para viajar con niños. 

Lejos de ser una ciudad incómoda o aburrida para los más pequeños, Barcelona ha sabido transformar su oferta cultural y de ocio en un tablero de juego gigante. En Lugaris estamos convencidos de que una escapada en familia a Barcelona es un acierto rotundo, porque combina a la perfección el descanso que buscan los mayores con la aventura constante que necesitan los reyes de la casa.

Museos donde se prohíbe «no tocar»

Olvídate de la típica imagen de los museos aburridos con pasillos interminables, luces tenues y guardias de seguridad repitiendo el clásico «no se toca». En Barcelona, la cultura para niños se vive con las manos, los ojos bien abiertos y los cinco sentidos. La ciudad cuenta con una red de espacios culturales diseñados específicamente para que los niños experimenten, jueguen y aprendan a su ritmo, convirtiendo la visita al museo en el momento favorito del día.

CosmoCaixa

Es el rey indiscutible de los museos familiares en Barcelona. El Museo de la Ciencia CosmoCaixa es una auténtica pasada de sitio. Nada más entrar, os dará la bienvenida un trozo de selva amazónica real (el «Bosque Inundado») con sus caimanes, aves tropicales, peces gigantes y una lluvia que cae cada pocos minutos. 

Pero lo mejor viene después: salas llenas de botones, experimentos ópticos y juegos de física donde los niños descubren cómo funciona el universo experimentando ellos mismos. Es un éxito garantizado tanto para niños de tres años como para adolescentes curiosos.

El Museu de Ciències Naturals (Museu Blau)

Otro de los mejores planes con niños en Barcelona está en la zona del Fòrum, en un edificio moderno de arquitectura espectacular. Se trata del paraíso de los pequeños amantes de los animales y los dinosaurios. Hablamos del Museu Blau, que propone un viaje por la historia de la vida en la Tierra a través de una colección fascinante de fósiles, minerales y animales disecados de todo el mundo. 

Cuenta con un espacio llamado el «Niu de Ciència» (Nido de Ciencia), pensado para niños de 0 a 6 años, donde pueden explorar libremente texturas, nidos reales, conchas y elementos de la naturaleza con lupas y microscopios. 

El Born Centre de Cultura i Memòria

¿Quién dijo que la historia es aburrida? En pleno barrio del Born se encuentra este antiguo mercado de hierro del siglo XIX que esconde bajo su suelo un tesoro arqueológico: las ruinas de la Barcelona de 1714. Para los niños, asomarse a las pasarelas y ver las calles, casas y tabernas tal y como estaban hace siglos es como asomarse a una máquina del tiempo. 

Además, el centro suele organizar talleres interactivos los fines de semana y visitas guiadas teatralizadas donde los niños se convierten en arqueólogos por un día.

Si estás pensando en hacer una escapada, pero no sabes dónde alojarse en Barcelona, en Lugaris te lo ponemos fácil: contamos apartamentos en Barcelona perfectamente equipados para que tú y tu familia disfrutéis de unos días de aventura y descanso. Son apartamentos para familias en la playa de Barcelona, perfectamente comunicados con el centro de la ciudad, y acondicionados para los más peques de la casa. 

El Parque del Tibidabo: Diversión con las mejores vistas del mundo

Si hay un lugar visitado por las familias en Barcelona, ese es el Tibidabo. Se encuentra en la cima de la montaña de Collserola, a más de 500 metros sobre el nivel del mar, y es el parque de atracciones en activo más antiguo de España (y el tercero de Europa). Por todo ello, el Tibidabo conserva un aire nostálgico, tradicional y entrañable que consigue enamorar por igual a abuelos, padres e hijos.

Llegar ya es la mitad de la aventura: subir a bordo de su histórico Funicular Cuca de Llum (un tren cremallera futurista totalmente acristalado) mientras la ciudad se va haciendo pequeña a tus pies es una experiencia que los niños viven con los ojos abiertos como platos.

Una vez arriba, el parque se divide en espacios pensados para todas las edades, combinando la adrenalina con la pura contemplación:

  • El Área Panorámica: Es la zona más icónica y de acceso gratuito si solo quieres pasear y disfrutar de las vistas brutales de toda Barcelona con el mar de fondo. Aquí se encuentra el famoso Avión, el primer simulador de vuelo de la historia (de 1928) que se mueve gracias a su propia hélice, y la mítica Atalaya, una estructura de hierro de 1921 que os elevará a las nubes para sentiros los reyes del mundo.
  • Atracciones familiares y con adrenalina: Para los más valientes, la montaña rusa del parque serpentea entre los pinos de la montaña ofreciendo una sensación de velocidad alucinante con el vacío de la ciudad a un lado. Tampoco os podéis perder el Castillo de los Cuentos, un recorrido interactivo lleno de magia, o el entrañable Museo de Autómatas, una colección de juguetes mecánicos del siglo XIX y XX que fascinará a los pequeños y despertará la nostalgia de los mayores.
  • Las fuentes interactivas: Si visitáis Barcelona en los meses de calor, el parque cuenta con una zona de juegos de agua con chorros que salen del suelo a ritmo de la música. Es el punto estratégico favorito de los niños para refrescarse, correr libres y descargar toda la energía antes de volver al apartamento.

El Tibidabo es un parque sin las aglomeraciones agobiantes de otros parques como PortAvenutra. Es la opción perfecta para para pasar un día entero de risas, algodón de azúcar y fotos espectaculares.

Dragones, gigantes y castillos: Una ciudad de cuento

Si hay algo que hace única a Barcelona es su arquitectura. Lo que en otras capitales del mundo podría ser una caminata aburrida viendo fachadas de piedra gris, aquí se convierte en un libro de fantasía ilustrado en tres dimensiones. El genio Antoni Gaudí y sus contemporáneos no diseñaban edificios normales; creaban estructuras inspiradas en la naturaleza, las leyendas medievales y la imaginación más pura. 

Para los niños, pasear por Barcelona es adentrarse en un reino de dragones escondidos, gigantes de piedra y castillos de colores.

El Park Güell

Imagina decirle a tus hijos que vais a visitar un parque que parece sacado de una casita de jengibre de Hansel y Gretel. Eso es el Park Güell. Pasear por este rincón de la ciudad es adentrarse en el patio de recreo de la imaginación de Gaudí. 

Los niños se lo pasarán en grande cruzando los caminos sostenidos por columnas de piedra que parecen troncos de árboles petrificados, jugando al escondite en la sala de las cien columnas o haciéndose la foto obligatoria con «El Drac», la famosa y colorida salamandra de mosaico (trencadís) que custodia las escaleras principales. Es un espacio abierto, mágico y lleno de color donde el arte se vive corriendo al aire libre.

La Casa Batlló y sus leyendas de Sant Jordi

Si hay un edificio que deja a los niños con la boca abierta en pleno Paseo de Gracia, es la Casa Batlló. Su fachada parece hecha de calaveras y huesos (que en realidad son balcones y columnas), pero la verdadera magia está en su tejado. 

Gaudí diseñó el lomo del edificio para que pareciera las escamas de un dragón gigante durmiente, y la torre de la azotea representa la espada de Sant Jordi (San Jorge) clavada en la bestia. Explicarles la leyenda del caballero que salvó a la princesa mientras recorren las salas interactivas del interior (que cuentan con proyecciones y gafas de realidad virtual brutales para los niños) convertirá la visita en una aventura épica.

Parques urbanos para quemar energía a la sombra

Seamos realistas: después de un par de horas de museos o caminatas culturales, los niños necesitan su momento. El momento de correr sin rumbo, tirarse por un tobogán, jugar con la tierra y, en definitiva, quemar esa energía incombustible que tienen. Por suerte, Barcelona cuenta con pulmones verdes fantásticos en pleno centro de la ciudad, ideales para hacer una pausa a la sombra, improvisar un picnic y dejar que los reyes de la casa jueguen a su aire mientras los padres descansan en un banco con un buen café.

El Parque de la Ciutadella y su mamut gigante

Es el parque urbano por excelencia de Barcelona y un oasis de vida. Ubicado al final del Paseo de Lluís Companys (justo detrás del Arco de Triunfo), la Ciutadella es un escenario vibrante donde siempre pasa algo: músicos tocando, gente haciendo pompas de jabón gigantes y caminos perfectos para pasear. 

Los niños se volverán locos buscando la cascada monumental, alquilando una barquita de remos en el lago central o jugando a los pies de su atracción más famosa: una estatua de piedra a tamaño real de un mamut gigante. Subirse a su trompa para hacerse la foto familiar es una tradición obligatoria de cualquier viaje a Barcelona.

Y, por supuesto, nada mejor que ir por el litoral de Barcelona, donde los parques y las playas lo ocupan todo. Barrios como Poblenou son la mejor opción para las familias que viajan con niños porque es un barrio tranquilo, familiar y situado junto a la playa. De hecho, en Lugaris contamos con apartamentos en la playa de Barcelona y apartamentos en Poblenou, que haran las delicias de toda la familia. 

Consejos de logística para que el viaje en familia sea rodado

Organizar un viaje con la familia es maravilloso, pero la logística puede ser un quebradero de cabeza si no se planifica un poco. Barcelona es una ciudad muy cómoda, llana en su gran mayoría y muy preparada para el turismo familiar, pero conocer un par de trucos de experto antes de salir de casa os ahorrará tiempo, dinero y, sobre todo, berrinches innecesarios. Apunta estas claves para moverte y dormir como un auténtico profesional.

Tarjetas de transporte y accesibilidad en el Metro

El transporte público de Barcelona es una maravilla para moverse con niños. La gran mayoría de las estaciones de metro están 100% adaptadas con ascensores, lo que es una bendición si viajáis con carrito de bebé.

Para ahorrar en los trayectos, olvidaos de comprar billetes sencillos. La mejor opción para familias es la tarjeta T-Familiar, que permite múltiples validaciones para que la use todo el grupo. Además, recordad que los niños menores de 4 años viajan gratis en toda la red de transporte público de la ciudad, así que un gasto menos del que preocuparse. 

Los mejores barrios para alojarse si viajas con niños

A la hora de reservar vuestro apartamento en Lugaris, la elección del barrio es el 50% del éxito del viaje. Si viajáis con niños pequeños o carritos, lo ideal son zonas amplias, llanas y con aceras anchas. El Eixample es un acierto seguro: es súper seguro, tranquilo de noche y sus calles en forma de cuadrícula hacen que perderse sea imposible. Si preferís un ambiente más residencial, con plazas peatonales llenas de terrazas y parques infantiles, el barrio de Gràcia os enamorará. Y si vuestros hijos son de los que no pueden vivir sin la playa, la zona de Poblenou es perfecta: es un barrio muy plano, moderno, con parques chulísimos y a un paso de la arena del Bogatell. 

Barcelona es esa ciudad mágica donde los dragones de piedra cobran vida, los mamuts se dejan fotografiar y las atracciones tocan el cielo. Viajar con tus hijos es el mejor regalo que puedes hacerles, y la capital catalana os lo pone en bandeja para que cada día sea una aventura diferente que recordaréis siempre.

En Lugaris queremos que tu única preocupación sea disfrutar de las risas de los más pequeños. Por eso, tenemos apartamentos familiares en Barcelona con espacios amplios cocinas equipadas y ubicaciones céntricas, pero tranquilas, para que vuestro viaje salga redondo. Y si os enamoráis de la ciudad, podéis optar por nuestros apartamentos de larga estancia en Barcelona, para disfrutarla durante algunas semanas o mesos. 

Reserva ahora y preparaos para vivir la escapada familiar de vuestros sueños.

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