Edificios modernistas cerca de Barcelona

Aunque pueda parecer una obviedad, no siempre tenemos en cuenta que el modernismo en Barcelona va más allá de Gaudí… y del propio término municipal. La mayoría de los turistas y gran parte de los barceloneses no lo saben, pero lo cierto es que el área metropolitana concentra excelentes ejemplos de este importante movimiento artístico, surgido a finales del siglo XIX y llamado a cambiar la fisonomía de la ciudad y sus alrededores.

Somos conscientes de que, si es tu primera visita a Barcelona, lo más sensato es centrarse en sus construcciones más importantes: aquellas que salen en las guías y que atraen cada año a centenares de miles de turistas. No obstante, la experiencia nos dice que, una vez descubierta la Ciudad Condal, son muchos los que se animan a repetir esta increíble escapada a orillas del mar. Si es ese tu caso, seguramente necesitarás nuevos alicientes, incluso fuera del núcleo urbano. Pues bien: en este post, encontrarás algunos de los edificios modernistas cerca de Barcelona más espectaculares. ¿Te animas a descubrirlos?

Y para que puedas acceder a ellos de la forma más cómodos, todos están perfectamente comunicados con nuestros apartamentos en la playa de Barcelona, pensados para una estancia que esté a la altura de la capital catalana. ¡Ven a comprobarlo!

CAN NEGRE (SANT JOAN DESPÍ)

El vecino municipio de Sant Joan Despí cuenta con la que, probablemente, sea una de las masías modernistas más bonitas en tierras catalanas: Can Negre (plaza de Catalunya, 1). A pesar de que este edificio es originario del siglo XVII, no fue hasta principios del siglo XX cuando su entonces propietario, el abogado Pere Negre i Jover, confió la remodelación de la casa al Josep Maria Jujol i Gibert, un colaborador de Gaudí al que conoció gracias a la amistad que la mujer de Negre tenía con la tía de Jujol, Josefa Romeu i Grau de Gibert.

Los trabajos se llevaron a cabo en varias etapas, en función del presupuesto de que disponía Negre. Tras la reforma inicial (1915-1917), Jujol amplió el edificio (1917-1921) y lo decoró (1920-1926). Después de años de deterioro, Can Negre pasó a manos del Ayuntamiento en 1966, gracias a una donación de los dueños. La restauración se llevó a cabo entre 1982 y 1990, la finca volvió a utilizarse dos años después y, en 1997, fue declarada Bien de Interés Cultural.

Su rasgo más característico es su fachada de líneas ondulantes, un claro guiño a la arquitectura barroca; sus originales ventanas y una tribuna principal que recuerda a un carruaje.

Desde Barcelona, puedes llegar a Sant Joan Despí con la línea R4 de Renfe, con el autobús 78 o con la línea de tranvías del Baix Llobregat.

LA TORRE DE LA CREU (SANT JOAN DESPÍ)

Sant Joan Despí acoge otra obra remarcable de Jujol: la Torre de la Creu, también conocida como Torre dels Ous (‘Torre de los Huevos’), Casa dels Ous, Torre Parellada o Torre Gibert, que fue su primer nombre. Situado en el paseo de Canalies 14, esta vivienda fue levantada entre 1913 y 1916 por la mencionada Josefa Romeu, para que le sirviera de residencia de verano.

La construcción da cabida a una vivienda para dos familias, formada por cinco cuerpos cilíndricos de planta circular que difieren en diámetro y altura. Otro de los elementos más destacados son las cúpulas que rematan el edificio, embellecidas con mosaicos y un notable colorido. También corona el conjunto una cruz que da nombre al edificio.

Un agradable jardín redondea un reclamo turístico diferente, que en 2003 fue declarado Bien de Interés Cultural.

MASIA FREIXA (TERRASSA)

Junto con su conjunto de iglesias de estilo prerrománico y románico, este es uno los grandes iconos de la ciudad de Terrassa. La masía Freixa fue construida en 1896 fue reformada entre 1907 y 1914 por Lluís Muncunill i Parellada, quien recurrió a estructuras de arcos y bóvedas inspirados en el estilo inconfundible de Gaudí. Durante muchos años acogió el Conservatorio Municipal de Música, centro que fue trasladado a un edificio de nueva construcción en el Campus Universitario.

Sin embargo, la finalidad para la que fue concebida esta construcción es muy diferente, ya que inicialmente fue una fábrica de hilaturas. Muncunill la transformaría después en la vivienda del industrial textil Josep Freixa i Argemí, que acabaría dando nombre al recinto.

Su sinuoso tejado, su bóveda catalana de ladrillo plano y el recubrimiento de mortero con pequeños cristales incrustados dan a esta masía un aspecto singular. En su interior, pese a que ha sufrido importantes reformas, aún conserva mobiliario de época en el comedor y el despacho, cuyo diseño lleva la firma de Joaquim Vancells.

Podrás visitar la masía Freixa de lunes a domingo a las 12:00 h. Para ello, solo tienes que dirigirte al la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Terrassa, en la misma masía (Parc de Sant Jordi-plaza de Freixa i Argemí, 11), donde te estará esperando un guía. La ruta tiene una duración de 45 minutos y es totalmente gratuita. No se necesita inscripción previa.

Para llegar a Terrassa, puedes desplazarte hasta allí en tren con los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña o Renfe. No obstante, si prefieres moverte en autobús, puedes informarte llamando a este número de teléfono: (+34) 93 739 70 00.

COLÒNIA GÜELL (SANTA COLOMA DE CERVELLÓ)

Esta colonia industrial modernista, la mayor de Cataluña, te transportará al siglo XIX gracias a sus viviendas y establecimientos, hoy convertidos en un extraordinario museo al aire libre. Paseando por sus calles, podrás admirar magníficos edificios creados por algunos de los mejores arquitectos de la época, que supieron combinar la tradición catalana con nuevos materiales, el mosaico o trencadís y los trabajos de forja.

Sin duda, su edificio más notable es la cripta de la iglesia de la Colònia Güell, levantada entre 1898 y 1914 por encargo del empresario Eusebi Güell. La obra se enmarca en el período naturista de Gaudí, etapa en la que el genial arquitecto de Reus depuró su propio esetilo, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza y desplegando una creatividad desbordante. Sin embargo, la cripta quedó inacabada a la muerte de Güell, ya que sus herederos no se mostraron interesados en concluir el proyecto, obligando a Gaudí a abandonarlo.

En 2005, esta construcción fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Desde Barcelona, la forma más rápida y cómoda de llegar a la Colònia Güell es tomar los Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (salen de la estación de plaza de Espanya) y bajar en la parada homónima.

BODEGAS GÜELL (SITGES)

Este complejo arquitectónico está formado por unas bodegas y diversos edificios pertenecientes al término municipal de Sitges. Como en el caso precedente, llevan el sello de Gaudí, pero también de su ayudante, Francesc Berenguer. Aunque el encargo también incluía unos pabellones de caza, al final no llegaron a realizarse.

Levantadas entre 1895 y 1901 por deseo de Eusebi Güell, las bodegas Güell se inscriben en la época neogótica del arquitecto de Reus, que bebe directamente del arte gótico. Un rasgo que no es de extrañar, ya que Gaudí estudió en profundidad esta manifestación medieval en Cataluña, Baleares y el Rosselló, a partir de los estudios de Viollet-le-Duc. Gaudí consideraba, pese a todo, que este arte podía mejorarse, por lo que optó por suprimir los contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas.

Para llegar a las bodegas Güell (o celler Güell), que hoy dan cabida en un restaurante, lo mejor es desplazarse por carretera (se halla en la carretera comarcal 246), a las afueras de Sitges. La estación de tren de esta localidad costera está un tanto alejada, si bien durante el trayecto se puede ver el monumento desde una excelente perspectiva.

CAU FERRAT (SITGES)

Seguimos en Sitges para ver otro de los edificios modernistas cerca de Barcelona que no puedes dejar de admirar. Se trata del Museo del Cau Ferrat, fundado en 1893 por el polifacético artista Santiago Rusiñol como casa-taller. Transformado en museo público en 1933, reúne colecciones de arte antiguo y moderno, donde no faltan pinturas y esculturas modernistas de artistas como Ramon Casas, Ignacio Zuloaga o Pablo Gargallo.

En cualquier caso, Cau Ferrat es conocida por haber sido escenario de las famosas fiestas modernistas, que juntaban a las figuras más destacables de este movimiento artístico. Gracias a la reforma que se llevó a cabo entre 2010 y 2014, el edificio pudo recuperar su antiguo esplendor.

 Para llegar hasta Cau Ferrat, te aconsejamos ir en tren hasta la parada de Renfe de Sitges, si bien desde Barcelona salen algunos autocares hasta esta preciosa población marinera.

CASA ARQUER (CARDEDEU)

A finales del siglo XIX, esta ciudad de la comarca del Vallès Oriental experimentó un considerable crecimiento a finales del siglo XIX, coincidiendo con el auge de nuevos modelos urbanísticos que llenaron la ciudad de parques, fuentes y otras comodidades pensadas para aquellos barceloneses que, poco a poco, empezaban a convertirla en su localidad de veraneo.

Es aquí donde aguarda la Casa Arquer, uno de los grandes tesoros del modernismo en el Vallès. Se trata de una vivienda de planta baja y dos pisos, obra del arquitecto catalán Joaquim Raspall. Fue construida a comienzos de siglo XX y, aunque se desconoce la fecha exacta, se supone que Raspall ya era arquitecto municipal de Cardedeu en 1904. En 1926, él mismo acometió la reforma de la fachada.

La Casa Arquer, situada en la plaza de la Església, ha sido declarada Bien Cultural de Interés Local y forma parte de la llamada Ruta Raspall, un circuito cultural que engloba otras poblaciones con construcciones modernistas reseñables de la provincia de Barcelona, como La Garriga, Figaró o L’Ametlla del Vallès.

Puedes llegar hasta Cardedeu con la línea R3 de Rodalies de Renfe, bajando en la parada homónima.

 ¿Has oído hablar de otros edificios modernistas interesantes cerca de Barcelona? Si es así, te invitamos a compartirlos con nosotros.

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