Qué ver en la Costa Brava: 10 lugares imprescindibles

Ha llovido mucho desde la primera vez que alguien habló de la Costa Brava. Concretamente, fue en 1908 cuando el periodista Ferran Agulló acuñó el topónimo para referirse al fotogénico litoral de Girona, cuyas accidentadas formas y sus sobrecogedores paisajes, repletos de magníficas calas y playas, dejan al visitante sin palabras.

Seguramente te estarás preguntando qué hacemos hablando de la Costa Brava, ya que nuestros apartamentos vacacionales están en Barcelona. Pues bien: por su espectacularidad, su importancia histórica y cultural, la proximidad de encantadores pueblos medievales y su deliciosa gastronomía, este rincón de nuestra geografía bien merece una escapada desde la Ciudad Condal.

Si te preocupa cómo llegar a la Costa Brava desde Barcelona, tienes diversas posibilidades: desde la línea R1 —trenes de cercanías que permiten alcanzar Blanes— hasta numerosos autocares que salen de la Estación de França, pasando por el vehículo privado (N-II o AP7, sin duda la opción más rápida). Cualquiera de estas opciones es ideal para descubrir uno de los grandes reclamos del noreste peninsular.

Son muchos los que merece la pena conocer. Por eso, hemos seleccionado las 10 poblaciones que, a nuestro juicio, resultan de visita obligada. Te los resumimos en las líneas que siguen, ordenadas de norte a sur.

CADAQUÉS

Se agotan los adjetivos para referirnos a esta preciosa villa marinera, uno de los grandes tesoros del Alt Empordà. Sus fachadas pintadas de blanco y sus recoletas calas han sido un poderoso imán para genios de la talla de Luis Buñuel, Federico García Lorca o Salvador Dalí. En Cadaqués, podrás pasear por sus ensortijadas callejuelas de rastell —un pavimento hecho a mano con piedras procedentes de la playa— y admirar la iglesia de Santa María, con un impresionante retablo barroco, o la Casa de Salvador Dalí, en la bahía de Portlligat.

ROSES

Al otro lado del cabo de Creus, se encuentra la Rhode griega. Además del inenarrable golfo de Roses, allí te aguarda una poderosa ciudadela del siglo XVI, en cuyo interior se conservan restos helenos, romanos y medievales. Si subes a la colina conocida como Puig Rom (240 m), contemplarás una panorámica de los Pirineos inenarrable. Tampoco puedes perderte el espectacular Parc Natural del Cap de Creus. Además, te recomendamos escaparte hacia el interior, donde se levanta el monasterio de Sant Pere de Rodes (878-1022), una de las obras maestras del romántico catalán. Y qué decir de Figueres, ciudad en la que abre sus puertas el Teatro Museo Dalí.

EMPURIABRAVA

Conocida como la Venecia catalana por sus canales, es uno de los enclaves más exclusivos de la Costa Brava. Si bien no posee un patrimonio arquitectónico destacable, lo cierto es que depende del Ayuntamiento de Castelló d’Empúries, en el interior de Cataluña, con interesantes muestras de arquitectura gótica religiosa y civil.

EMPÚRIES

Junto con Roses, éste es el único lugar de la península que cuenta con ruinas romanas. Fundada por los foceos en el año 580 a.C. y convertida posteriormente en ciudad romana, su recinto arqueológico te permitirá contemplar una magnífica muralla, restos de templos, una basílica paleocristiana y una escultura de Asclepio, el dios griego de la medicina. No muy lejos de allí, continuando hacia el sur, se despliega L’Escala, un pueblo de pescadores famoso por sus bonitas playas y, por supuesto, por las deliciosas anchoas que se capturan en sus aguas.

ESTARTIT

Es otro de los puntales del turismo de lujo en la Costa Brava. Su gran aliciente es la proximidad de las bellísimas Illes Medes, un archipiélago formado por siete pequeñas islas e islotes y muy apreciado por su belleza natural. Entre sus visitantes más asiduos, destacan los aficionados al submarinismo. El Mediterráneo, en estado puro.

CALELLA DE PALAFRUGELL

Ésta es una de las mejores opciones para quienes deseen disfrutar de la playa en un ambiente familiar y apacible, rodeado de frondosos pinares. Cuna de las habaneras (cada verano la localidad, acoge una importantísima cantada regada con el indefectible rom cremat), Calella de Palafrugell es también un lugar inmejorable para iniciar una ruta por los pueblos medievales del Baix Empordà: Pals, Peratallada, Palau-sator, Monells (donde se rodó Ocho apellidos catalanes)… Incluso, puedes acercarte fácilmente el Castillo Gala Dalí de Púbol y a Ullastret, el yacimiento íbero más importante. Tampoco queda lejos Begur, con calas y playas tan sugerentes como la de Sa Tuna.

PLATJA D’ARO

Entre Palamós y Sant Feliu de Guíxols, este antiguo pueblo de pescadores es hoy uno de los destinos más importantes de la Costa Brava, así como una de las opciones más demandadas por la población local y el turismo a la hora de adquirir una segunda residencia. Las cifras dan de su innegable tirón turístico: en verano, Platja d’Aro ve cómo su población censada, de poco más de 10.000 habitantes, se multiplica por diez.

TOSSA DE MAR

Esta localidad de la comarca de La Selva es una de las mejores embajadoras de la Costa Brava, gracias a la grata impresión que deja en sus visitantes. Así, el pintor francés Marc Chagall la describió como un “paraíso azul” tras veranear allí en 1933 y 1934, poco antes de albergar el rodaje de Pandora y el holandés errante (1950), protagonizada por Ava Garner y James Mason. Su zona más emblemática es la llamada Vila Vella, de aire medieval y presidida por un icónico castillo. Por otro lado, no hay que perder de vista que el Parc Natural del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, se encuentra a apenas 45 km.

LLORET DE MAR

Este destino no necesita presentación. Consolidado como la capital del ocio nocturno de la Costa Brava (reúne más de 100 bares y discotecas), Lloret de Mar cuenta con una oferta de servicios insuperable, playas de arena gruesa, algunas tan hipnóticas como la de Fenals, alguna que otra cala de gran atractivo y el castillo de Sant Joan, originario de 1079.

BLANES 

Ubicado cerca del extremo sur de la Costa Brava, esta localidad debe su popularidad no sólo a su playa de 4 km de largo y aguas cristalinas; en efecto, allí encontrarás dos de los jardines botánicos más bellos de Europa: el Jardí Botànic Marimurtra, con fantásticas vistas al mar y más de 4.000 especies de plantas, y el Jardí Botànic Pinya de Rosa, salpicado de cactus y agaves. Tampoco desmerece el casco antiguo de Blanes, que invita a recorrer sus calles y a aparcar el estrés.

Por supuesto, esta lista podría completarse con otros muchos destinos. Si tú también has tenido la suerte de disfrutar de otras poblaciones de la Costa Brava, te invitamos a compartir tu experiencia con nosotros y con otros lectores. ¡Esperamos tus aportaciones!

One response to “Qué ver en la Costa Brava: 10 lugares imprescindibles

  1. La Costa Brava siempre ha sido uno de mis lugares favoritos en España. Sus pueblos de pescadores, su gastronomía y su historia lo convierten en un lugar con una magia muy especial. Elegí quedarme en uno de los apartamentos de Lugaris Rambla en Barcelona y debo decir que son una opción perfecta para disfrutar de su estancia en la capital y, al mismo tiempo, ir al descubrimiento de esta parte de la región catalana. ¡No podría haber tenido una mejor experiencia! Muy recomendable!

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