Dónde ver castillos en Barcelona

En la Ciudad Condal, la sombra del modernismo es alargada, hasta el punto de que monumentos como la Sagrada Familia, la Casa Milà, la Casa Batlló o el Park Güell eclipsan infinidad de construcciones interesantes de otras épocas. Por ejemplo, del medievo, o bien inspiradas en la arquitectura de este período. Y ahí viene una pregunta recurrente entre quienes visitan la capital por primera vez: ¿dónde ver castillos en Barcelona?

Si te apetece emprender un viaje a la Edad Media sin salir de esta provincia, estás de suerte, ya que en este artículo encontrarás fortalezas poco frecuentadas y realmente atractivas, desde las que también gozarás de unas vistas de impresión. Asimismo, es un plan perfecto para quienes tengan en mente viajar con niños a Barcelona o, sencillamente, para los aficionados al arte.

¿Preparado/a?

CASTILLOS EN BARCELONA CIUDAD

Si no quieres abandonar los límites de la ciudad de Barcelona, pero también te apetece ver algún castillo, no hay problema, ya que aquí te esperan dos ejemplos de lo más interesante. Aunque en este caso no se trata de patrimonio medieval, vale la pena conocerlos.

Castillo de Montjuïc

Erigido sobre la montaña homónima y a 173 m sobre el nivel del mar, se trata de uno de los elementos más característicos del skyline barcelonés. Este edificio data de 1694, año en la que el castillo se levantó sobre los restos de un fortín de 1640. Desde entonces, ha hecho las veces de fortaleza militar —desde allí se ha bombardeado Barcelona en más de una ocasión— y, tras la Guerra Civil española, pasó a ser un museo militar. Actualmente, es un equipamiento municipal dependiente del Ayuntamiento de Barcelona.

La fortaleza adopta una disposición estrellada. Varios baluartes y construcciones exteriores protegen el núcleo del recinto, circundado de un profundo foso. El cuerpo principal se estructura en torno a un patio porticado y sus dependencias están cubiertas con una bóveda de medio punto.

La entrada es de pago y permite acceder a pequeñas exposiciones. Sin embargo, el principal reclamo del castillo de Montjuïc son sus magníficas vistas. Si no sabes qué hacer en Montjuïc, visitar este monumento será todo un acierto.

Castillo de Torre Baró

Estamos ante el edificio más característico del barrio barcelonés al que da nombre. Eso sí: no se trata propiamente de un castillo, sino de una torre. La estructura actual, de 1905, se levantó para albergar un hotel, dentro de un proyecto de ciudad jardín diseñado para la zona montañosa de lo que hoy es el barrio de Roquetes. Sin embargo, las malas comunicaciones con el centro de Barcelona paralizaron el proyecto.

Ahora bien: esta versión sobre el origen del castillo de Torre Baró convive con otras dos. La primera asegura que fue construido por el barón de Pinós a principios del siglo XIX para su hijo, que padecía tuberculosis. No obstante, el joven murió antes de que se terminaran las obras, lo que hizo que quedaran inconclusas. La otra versión afirma que, en 1873, el castillo fue comprado al barón de Pinós por la familia Siwate, quienes lo utilizaron como villa de veraneo durante unos pocos años antes de abandonarlo. Lo que sí es cierto es que el castillo fue restaurado en 1989 y declarado patrimonio histórico por el Ayuntamiento de Barcelona.

Situado en la carretera Alta de les Roquetes, 309-311, abre sus puertas de lunes a viernes de las 10:00 h a las 13:00 h; los sábados, de las 10:00 h a las 17:00 h, y los domingos, de las 10:00 h a las 14:00 h. Además, es uno de los mejores miradores de Barcelona. ¿Te animas a visitarlo?

CASTILLOS EN LA PROVINCIA DE BARCELONA

Los castillos de Barcelona no se limitan a la capital catalana, ya que su provincia también da cabida a otras fortificaciones cargadas de historia. Aquí las tienes.

Castillo de Balsareny

Sobre una colina de 420 m y en la localidad de Balsareny, nos topamos con esta elegante fortaleza de estilo gótico civil catalán, que destaca por su excelente estado de conservación. El edificio actual, que todavía exhibe elementos de los siglos XIV y XV, se rehízo en el XIX. Al lado, hay una capilla románica del siglo XII, con modificaciones posteriores. Es Bien de Interés Cultural desde 1988.

Castillo de Besora

Este edificio románico se encuentra en la localidad de Santa Maria de Besora, en la comarca de Osona, y ha sido declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Ubicado a una altitud de 1.023 m, solo ha podido conservar parte de sus muros y algunas estructuras de la iglesia románica, de la que aún se pueden apreciar el ábside y algunas arcuaciones lombardas del cuerpo lateral. En cualquier caso, su importancia histórica lo convierte en un must para quienes viajan por el norte de la provincia de Barcelona.

Castillo de Cardona

Este es el más bello e importante de los castillos de Barcelona (foto, arriba). Situado en el pueblo de Cardona, en la comarca del Bages, está considerado como una de las fortalezas medievales más icónicas de Cataluña. Ubicado sobre una colina y documentado en el año 886, el castillo cuenta con elementos tan llamativos como la torre de la Minyona, del siglo XI, de 15 m de altura y de más de 10 m de diámetro, y la colegiata románica de Sant Vicenç de Cardona. Fue aquí donde se filmó la película Campanadas a medianoche (1965), dirigida y protagonizada por Orson Welles. En la actualidad, el recinto alberga un parador de turismo. Es Bien de Interés Cultural desde 1992. 

Castillo de Claramunt

En lo alto de una colina de 453 m y en la sierra de la Guàrdia, el municipio de La Pobla de Claramunt cuenta con este antiquísimo castillo románico. A pesar de que el edificio original es del siglo X, fue reconstruido en el siglo XV. Han llegado hasta nuestros días la torre del homenaje, la iglesia románica de Santa Maria y la gótica de Santa Margarida. El espacio restante está ocupado por patios y los baluartes. Es Bien de Interés Cultural desde 1988.

Castillo de Eramprunyà

En la localidad de Gavà y a tan solo 21 km de Barcelona, te aguardan las ruinas de un espectacular castillo documentado desde el año 957. En sus orígenes, formó parte del sistema defensivo de la frontera entre el Al-Andalus, dominado por los musulmanes, y el Imperio carolingio y fue el epicentro del control político, económico y militar en la zona. El castillo fue propiedad de los condes de Barcelona hasta el 1323. En 1988, fue declarado Bien de Interés Cultural.

Cerca de allí, se encuentra la iglesia de Sant Miquel de Eramprunyà, un edificio que forma parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Una vez allí, no hay que perderse las estupendas vistas que ofrece sobre el delta del Llobregat.

Castillo de Gelida

El pueblo de Gelida acoge este castillo medieval en ruinas, documentado desde el año 945. Emplazado sobre un acantilado y al norte de la sierra del Ordal, fue la residencia del rey Pedro de Portugal en 1465. Desde 1968, esta construcción es propiedad del Ayuntamiento de Gelida y hoy está gestionado por el Asociación de Amigos del Castillo de Gelida. También es Bien de Interés Cultural desde 1988.

Castillo de Mura

Aunque queda muy poco de este castillo —apenas un fragmento de muralla de 7,3 m y la base de una torre trapecial, de 1,95 m—, te recomendamos que no dejes de acercarte a la localidad de  Mura, en la comarca del Bages, ya que se trata de uno de los pueblos medievales más bonitos de Barcelona. Paseando por sus calles adoquinadas y junto a casas y masías de piedra tradicionales, sentirás que viajas en el tiempo en un entorno único. ¡Haz la prueba!

Castillo de Montesquieu

Se trata del elemento arquitectónico más notable del municipio. Desde sus orígenes, hacia el 1285, esta casa fuerte fue la residencia de los señores del término de Besora. Con el tiempo ha ido recibiendo modificaciones y añadidos que le han dado su apariencia actual. Siempre estuvo vinculado al castillo de Besora, auténtico centro de poder durante la Baja Edad Media. En el siglo XIX, ya con apariencia de palacio, pasó a manos de personas no perteneciente a la nobleza, y en 1976, por deseo expreso del último propietario, Emili Juncadella, el castillo y la finca se transfirieron a la Diputación de Barcelona, que más tarde creó un parque alrededor.

Castillo de Palafolls

Este edificio militar medieval se halla en la colina del Castell, en el municipio de Palafolls y cerca de la costa. Fue construido dominando la panorámica del curso bajo y la vega del río Tordera, en un lugar estratégico para controlar el camino real de Girona a Barcelona por la costa. En la actualidad, es un edificio declarado Bien Cultural de Interés Nacional desde 1988, si bien está en ruinas.

Castillo de Rajadell

Mencionado por primera vez en 1063, este castillo presenta elementos góticos y del siglo XVII, aunque ha sido reconstruido en varias ocasiones. En la actualidad, es una masía fortificada de planta cuadrada que conserva estancias de las diferentes etapas habitadas, una pequeña cámara subterránea, una mazmorra que llegó a utilizarse como bodega, una sala de armas, las alcobas, la cocina, el comedor y los establos. No es uno de los castillos en Barcelona más sorprendentes, pero la autenticidad del pueblo en el que se enmarca, Rajadell, justifica la visita con creces.

Castillo de Sant Marçal

Perteneciente al término municipal de Cerdanyola del Vallès y declarado Bien Cultural de Interés Nacional en 1949, el castillo de Sant Marçal está documentado en 1042, fecha en la que dependía de la parroquia de Sant Martí de Cerdanyola. Tras haber pasado por diversas manos desde la Edad Media y hasta el siglo XX, hoy es propiedad de la familia Trénor.

Castillo de Sant Martí de Sarroca

Conocido también como castillo de los Santmartí, es originario del siglo X y se halla situado en la cima de la colina de la Roca, en el pueblo de Sant Martí Sarroca, en la comarca del Alt Penedès. Junto con la iglesia de Santa Maria, forma el llamado Conjunto monumental de la Roca, que es objeto de protección por su valor artístico e histórico. Su interior da cabida a varias colecciones arqueológicas y etnológicas.

Castillo de Súria

Ubicado en la parte más alta de una colina que domina el río Cardener y en la preciosa localidad barcelonesa de Súria, este castillo ha sido declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Actualmente está habilitado como Centro de Interpretación del Pueblo Viejo y es visitable. Junto al castillo, se despliega la iglesia del Roser, que conserva aún una parte del ábside y del campanario de estilo románico. Sobre él, descansan las paredes del castillo formando así una muralla por la parte oriental. ¡No te lo pierdas!

Castillo de Talamanca

Perteneciente a la localidad del mismo nombre y en la comarca del Bages, de este antiguo castillo románico se tiene noticia por primera vez en el año 967. Pese a que fue desmantelado en el siglo XVIII para ser transformado en una casona fortificada, acabó siendo reconstruido. Desde 1988, es Bien de Interés Cultural del patrimonio Histórico de España.

Castillo de Valltordera

Cerramos nuestra lista de castillos en Barcelona con una construcción moderna —es del siglo XX—, pero de aspecto imponente gracias a sus torres. Situado en el pueblo de Tordera, a unos 45 minutos de la ciudad de Barcelona, este recinto organiza desde 1984 shows nocturnos que recrean torneos medievales, así como demostraciones ecuestres y espectáculos de flamenco. Lo tienes en la calle de Vallmanya, sin número. Sin duda, es una idea perfecta para sacar aún más partido a tu estancia en nuestros apartamentos de vacaciones en Barcelona.

A esta lista se podrían sumar otros muchos lugares: el castillo de Burriac, en Cabrera de Mar; el castillo de la cartuja de Vallparadís, en Terrassa; el castillo de Castelldefels, en la localidad homónima; el castillo de Santa Florentina, en Canet de Mar; el castillo de Jalpí, en Arenys de Munt; el castillo de Tona, el castillo de Subirats, el castillo de Lluçà, el castillo de Vacarisses

¿Qué te han parecido estas propuestas? Si conoces otros castillos en Barcelona, no dudes en compartir con nosotros tus sugerencias.

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