Los 7 pueblos de montaña más bonitos de Barcelona

¿Estás dudando entre organizar unas vacaciones de mar o de montaña? Si es así, ¿por qué no elegir un destino que combine ambas opciones? Por ejemplo, Barcelona ciudad y sus alrededores. Además de brindarte 5 km de playas urbanas en su término municipal y magníficos pueblos costeros en su provincia, también te permite disfrutar de cordilleras y paisajes naturales que cortan la respiración.

De hecho, al margen de la sierra de Collserola —el mayor pulmón verde del área metropolitana—, la provincia de Barcelona cuenta con otros sistemas montañosos de gran belleza, como la Serralada de la Marina, el Montnegre, el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, el macizo del Montseny, las Guilleries, la sierra de Castelltallat, la famosísima montaña de Montserrat, el Prepirineo… Además de su indudable encanto, estos rincones son ideales para disfrutar de estimulantes rutas de senderismo en Barcelona. Sin embargo, si quieres conjugar los paisajes más fotogénicos con el encanto de la arquitectura rural, te invitamos a descubrir los pueblos de montañas más bonitos de Barcelona.

Todos ellos están a una distancia prudencial de nuestros apartamentos en la playa de Barcelona, por lo que pueden ser una elección excelente para una escapada de un día. ¡Echa un vistazo a las propuestas que te traemos y elige la tuya!

BAGÀ 

Aunque ya nos referimos a Bagà en nuestro post dedicado a los pueblos medievales de Barcelona, su interés turístico y paisajístico, así como su ubicación geográfica, hace necesario que volvamos a hablar de ella. Situada en el valle del río Bastareny y a 786 m de altitud, este pueblo de la comarca del Berguedà te cautivará.

Entre sus principales reclamos arquitectónicos, cabe referirse a la iglesia de Sant Esteve, de estilo gótico y del siglo XIV, la plaza porticada de Galceran de Pinós, la torre de la Portella, y el puente de la Vila. Asimismo, conviene dedicar un tiempo a conocer el Centro Medieval y de los Cátaros, que acoge la única exposición permanente sobre catarismo en Cataluña. Tampoco hay que perder de vista que esta localidad es una de las etapas del Camí dels Bons Homes, una ruta que recrea el paso de los seguidores de esta corriente cristiana en tierras catalanas.

Por otro lado, al hallarse en el Parc Natural del Cadí-Moixeró y muy cerca de estaciones de esquí como La Molina, Masella o el Coll de Pal, Bagà recibe numerosas visitas por parte de los amantes de la montaña y los deportes de invierno (y en otoño, también por los buscadores de setas).

CASTELLAR DE N’HUG 

Si eres un/a enamorado/a de la naturaleza, hacer una excursión a Castellar de N’Hug desde Barcelona (100 km), también en el Berguedà, será un acierto seguro. Su mayor aliciente son las indescriptibles fuentes del Llobregat, que se nutren de la nieve y de la lluvia. También conviene dedicar un tiempo a conocer la iglesia de Santa Maria de Castellar de N’Hug, de factura románica y con un campanario singular; la iglesia de Sant Vicenç de Rus, del siglo XI, y la antigua fábrica de cemento Asland, una fábrica modernista impulsada por el industrial Eusebi Güell —uno de los mayores promotores de las obras de Gaudí en Barcelona— y que hoy da cabida al Museo del Cemento.

¿Te apasiona el dulce? Anímate a entrar en las panaderías del pueblo, en las que podrás comprar exquisitos cruasanes gigantes.

MONTSENY

En esta lista no podía faltar uno de los grandes reclamos turísticos del corazón de Catalunya: Montseny, en la comarca del Vallès Oriental, a 528 m y situado en el sector meridional del macizo del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1978.

Este municipio de apenas 320 habitantes es un verdadero paraíso para los aficionados al senderismo, ya que atrae a excursionistas, montañeros —algo que explica la cercanía de los picos del Matagalls y Les Agudes, sobre los 1.700 m— y familias que quieren ser testigos de las ferias y fiestas tradicionales del lugar.

Otros lugares que hay que visitar son la ermita de San Marçal de Montseny, la iglesia Sant Martí y la iglesia de Sant Julià, tres pequeños edificios románicos. Visita también el árbol monumental que preside el centro del pueblo y la piedra megalítica conocida como la Estela de la Cama o Sitja del Llop (‘Silo del Lobo’), en el Pla de la Calma.

MURA

Viajamos ahora a la comarca del Bages, en la Cataluña central, para prestar atención a otro pueblo pintoresco que ya ha aparecido en nuestro blog: Mura. Ubicado en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac y a 454 m sobre el nivel del mar, esta encantadora localidad de montaña parece haberse detenido en el tiempo.

Entre sus atracciones turísticas, cabe referirse a la iglesia de Sant Martí, un edificio románico de los siglos XI y XII y embellecido con una espectacular portalada, y el paseo de Camil Antonietti, repleto de atractivas bóvedas. En las afueras, podrás refrescarte en algunas de las 70 fuentes que rodean el pueblo, o las curiosas tinas del siglo XVIII que atestigua la importancia del vino en la zona.

Fuera del casco antiguo, te aguarda la casa-museo Molí del Mig, sita en un molino del siglo XI que estuvo en funcionamiento hasta el siglo XX y que fue utilizado como molino harinero, de aceite, de vino y de electricidad. Acércate también al Puig de la Balma, una masía del siglo XII construida en la roca.

PONTONS

Pese a ser menos turístico que los anteriores, Pontons (453 habitantes) es otro de los pueblos de montaña en Barcelona que conviene conocer. Emplazado en la parte noroccidental de la comarca del Alt Penedès, se halla muy cerca de los municipios barceloneses de Torrelles de Foix y La Llacuna, y de los términos municipales tarraconenses de Montmell, Querol y Aiguamúrcia, donde abre sus puertas el espectacular monasterio de Santes Creus.

Dentro del municipio de Pontons, conviene visitar la bonita iglesia de Santa Magdalena, de factura románica. Aunque fue reconstruido en el siglo XIII, todavía conserva una de sus fachadas originales. Fíjate también en el antiguo castillo de Pontons, que quedó integrado en una masía en el siglo XVII.

La capilla de San Juan de la Montaña era el centro de culto del nuevo castillo, cuyos orígenes se remontan al siglo XI. De estilo románico, cuenta con una sola nave abovedada y un ábside semicircular embellecido con arquerías de lombardas.

SALDES

Regresamos al Berguedà, donde a 1.215 m se eleva el pueblo de Saldes. La mayoría de las personas que visitan este pueblo son aficionados al trekking, ya que la zona está circundada por senderos de montaña de todos los niveles de dificultad.

Saldes también ofrece al recién llegado muestras de patrimonio monumental, como la iglesia de Sant Martí, románica y con una imagen de la Mare de Déu del Gresolet; el castillo y los vestigios del antiguo monasterio de Sant Sebastià de Sull.

No obstante, sus mayores reclamos son los paisajes naturales. No dudes en pasarte por el mirador de Gresolet,también llamado mirador del Pedraforca (2.445 m), una montaña cuyo perfil singular es uno de los iconos de la comarca; el Parc de Palomera y el Parc Natural del Cadí-Moixeró.

TAVERTET

Cerramos nuestro periplo por los pueblos de montaña en Barcelona a 103 km de la Ciudad Condal. Esta etapa final es el pueblo de montaña de Tavertet, perteneciente a la comarca de Osona y limítrofe en su zona norte con la región natural del Collsacabra, y al sur, con las Guilleries.

El secular aislamiento de esta pequeña localidad —no dispuso de una carretera hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX—, así como los maravillosos paisajes de bosque y barranco que le rodean, le confieren un magnetismo único.

Su núcleo urbano estuvo formado hasta hace poco por solo tres calles, que se llaman de la misma manera: calle de Arriba, calle del Medio y calle de Abajo. También se han mantenido muchas de sus hermosas casas de piedra del siglo XIX, que conviven con otras más recientes.

En las inmediaciones, los torrentes que descienden del Collsacabra dan paso a increíbles cascadas, como el del Noguer y el del Molí Bernat. Más adelante, también destaca la Cua de Cavall, en el torrente de la Sima, y el salto del Sallent, cerca de Rupit.

Por cierto: ¿sabías que Tavertet fue el lugar de residencia del filósofo y teólogo Raimon Panikkar durante sus últimos años de vida?

Esperamos que te haya convencido esta lista de pueblos de montaña de Barcelona. Y si conoces alguna otra opción que nos hayamos dejado en el tintero, no dejes de completarla con tus recomendaciones. ¡Esperamos tus sugerencias!

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