Qué visitar a 100 km de Barcelona

Sabemos que moverse por Barcelona en transporte público no tiene ningún secreto, y que además resulta práctico, rápido y económico. Sea como fuere, es posible que te apetezca ponerte al volante de tu coche durante tu próxima escapada en pareja, en familia o con amigos. ¿Es así? En ese caso, te adelantamos que se trata de una sabia elección, ya que esto te permitirá descubrir los increíbles atractivos turísticos de Cataluña.

Necesitaríamos decenas —si no centenares— de posts para resumirte lo mucho que te ofrece esta tierra. Por eso, y para no bombardearte con datos, hemos seleccionado para ti siete propuestas que tienes a 100 km de Barcelona ciudad (o menos). Sin duda, te resultará muy fácil acceder a estos rincones si te alojas en nuestros apartamentos de lujo en la playa.

Te aseguramos que ninguno de estos destinos te defraudará: ¡haz la prueba!

TOSSA DE MAR (86,8 KM)

Aunque ya nos referimos a esta preciosa localidad cuanto te contamos qué ver en la Costa Brava, su belleza nos obliga a volver a prestarle nuevamente atención. Situada en la comarca de la Selva, este pueblo costero de 5.500 habitantes destaca por sus preciosas playas y bosques de pinos, pero también por su extenso patrimonio monumental, que incluye la villa romana de los Ametllers, la ermita de Sant Benet y, por supuesto, la Vila Vella. Esta última corresponde al casco antiguo de Tossa de Mar, y sorprende al visitante por su atmósfera medieval y sus murallas, eternamente vigiladas por la esbelta torre de las Hores.

Por su fotogenia, no es de extrañar que esta villa gerundense haya sido escenario de diversas películas, como PandoraEl holandés errante, protagonizadas por Ava Gardner y James Mason. Y eso no es todo: a apenas 45 km, se despliega el Parque Natural del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Desde Lugaris, te animamos a conocer Tossa, a la que el mismísimo Marc Chagall se refirió como “el paraíso azul”.

Por otro lado, si eres aficionado/a a los deportes acuáticos, este es uno de los lugares preferidos para hacer submarinismo y bautizos de buceo en Cataluña.

Si buscas la distancia más corta desde Barcelona ciudad para llegar a Tossa, debes tomar la C-32. No obstante, si prefieres seguir la autopista AP7, recorrerás 103 km.

PUIG-REIG (89 KM)

Esta pequeña localidad de 4.100 habitantes, perteneciente a la comarca del Berguedà, es una oportunidad excepcional para descubrir cómo era el día a día de la clase en la Cataluña de la Revolución Industrial. Para ello, nada mejor que hacer una visita a la Colònia Vidal, una auténtica ciudad levantada alrededor de una fábrica textil y en la que vivían los trabajadores y sus familias. Esta urbanización, alejada deliberadamente de Barcelona para alejar a sus habitantes de los primeros movimientos anarquistas y comunistas, contaba con viviendas de alquiler —una de ellas está abierta al público—, tiendas, una iglesia, un teatro, una sucursal bancaria, duchas públicas… Estamos convencidos de que recorrer la colonia reconvertida en un verdadero museo al aire libre no te dejará indiferente.

CARDONA (90 KM)

La villa de Cardona, situada en la comarca barcelonesa del Bages, alberga uno de los conjuntos medievales más importantes de Cataluña: el castillo de Cardona. En él podrás admirar la colegiata románica de San Vicenç de Cardona, erigida entre 1029 y 1040 y una de las pocas iglesias románicas de grandes dimensiones que se conservan, y la torre de la Minyona, del siglo XI.

Tampoco puedes perderte el Parque Cultural de la Montaña de Sal, unas antiguas minas de sal explotadas desde la época romana y que tuvieron actividad hasta comienzos de la década de 1990. Actualmente están abiertas al público, por lo que es posible admirar sus magníficas formaciones geológicas.

Asimismo, tienes la opción de pasarte por el Centro Cardona Medieval, donde podrás visitar una exposición permanente sobre la historia de la villa; el casco antiguo, en el que se halla la iglesia de San Miguel (1397); el portal de Graells, el Museo de la Sal Josep Arnau, la torre del Verdugo y el inacabado puente del Diablo, del siglo XIV.

La carretera C16 es el camino más corto de Barcelona a Cardona. No obstante, también puedes tomar la C55, aunque la distancia se incrementará hasta los 99 km.

REAL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE SANTES CREUS (96 KM)

A orillas del río Gaià se encuentra el monasterio de Santes Creus, uno de los complejos monásticos más grandes e influyentes de la Corona de Aragón. Fundado en 1160 y perteneciente a la orden del Cister, vivió su momento de mayor apogeo entre los siglos XIII y XIV. En 2010, la restauración de los panteones reales permitió descubrir la sepultura de Pedro el Grande y Blanca de Anjou, los únicos reyes de la Corona de Aragón cuyos restos se han conservado.

La planta del monasterio distribuye los espacios en función de las necesidades de la comunidad religiosa. La iglesia, que se abrió al culto en 1225, es un buen ejemplo de la transición del románico al gótico. Su austeridad contrasta con la riqueza ornamental de su claustro gótico, del siglo XIV, el primero de estilo gótico de la Corona de Aragón.

Junto con los monasterios de Vallbona de les Monges y Poblet —este último declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991—, el monasterio de Santes Creus forma parte de la llamada Ruta del Císter.

TARRAGONA (100 KM)

La ciudad de Tarragona es uno de esos lugares que hay que ver en la Costa DoradaDe hecho, la antigua Tarraco romana exhibe numerosos vestigios de este período que le han valido ser declarada Patrimonio de la Humanidad en 2000. Entre ellos, se cuentan el circo Máximo, la muralla, la torre de los Escipions, el acueducto de las Ferreres, la muralla, la torre del Pretori y el único anfiteatro romano del mundo situado frente al mar, y en cuyo interior todavía son visibles los restos de una iglesia.

Otros puntos importantes son la imponente catedral de Santa Tecla, de estilo gótico temprano e inaugurada en 1170, o la antigua plaza de toros, en la que tiene lugar uno de los certámenes de castells más populares de Cataluña.

Si te gustan los platos a base de pescado y marisco fresco, visita el barrio de pescadores de El Serrallo (y si eres vegano/a, reserva una mesa en el acogedor restaurante El Vergel). Por último, para gozar de unas vistas únicas, acércate el Balcón del Mediterráneo, ornado por una hermosa barandilla forjada o, sencillamente, extiende tu toalla sobre la arena de la playa del Miracle.

Por cierto: también puedes llegar a Tarragona en tren.

BERGA (102 KM)

Esta antigua ciudad industrial, situada a los pies del Prepirineo, te ayudará a familiarizarte con la realidad fabril de la Cataluña del siglo XIX. Resulta muy agradable pasear por su centro histórico, que data de la década de 1360, o contemplar reclamos tan interesantes como el portal de Santa Magdalena, la plaza de Sant Pere, de origen medieval, o iglesia de Sant Joan, del siglo XIII y declarada Monumento Histórico-Artístico en 1983.

En las inmediaciones, te aguardan lugares como el santuario de Queralt, del siglo XVIII y poseedor de una imagen de la Virgen del siglo XI; el castillo de Sant Ferran, del siglo X; un molino de sal del siglo XVIII o la iglesia de Sant Quirze de Pedret, del siglo IX y uno de los mejores ejemplos de arte prerrománico en Cataluña. La encontrarás en el término municipal de Cercs.

Sin embargo, la principal seña de identidad de Berga es la Patum, una fiesta declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2005 y que se celebra cada año en la semana del Corpus Christi. Sus desfiles de figuras mitológicas y sus espectáculos musicales y pirotécnicos te entusiasmarán.

GIRONA (102 KM)

Cerramos nuestras sugerencias de excursiones cerca de Barcelona en la señorial ciudad de Girona. Uno de sus lugares más evocadores es el Barri Vell, con calles llenas de encanto. Entre los enclaves que debes conocer, hay que referirse al Call, una de las juderías mejor conservadas de la península ibérica; la catedral, que cuenta con la mayor nave gótica del mundo; el monasterio de Sant Pere de Galligants, de estilo románico; los baños árabes, las casas multicolores que jalonan las orillas del río Onyar y el puente de las Peixeteres Velles, diseñado por la compañía de Gustave Eiffel en 1877.

Un buen momento del año para visitar Girona es la segunda quincena de mayo, momento en el que la ciudad se cubre de adornos florales durante el festival Girona Temps de Flors (‘Tiempo de Flores’).

¿Qué te parece este recorrido? ¿Añadirías otras propuestas la lista? Si es así, no dudes en enviarnos tus comentarios.

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