Qué ver en Barcelona en 4 días

Dice un refrán que la vida son 4 días. Y no le falta razón. El problema viene cuando ese es el tiempo disponible para visitar la capital catalana. Aunque no es una ciudad especialmente grande, su oferta monumental es inagotable, por lo que lo más seguro es que siempre nos dejemos algo por descubrir. Para que no te olvides de nada indispensable, queremos resumirte qué ver en Barcelona en 4 días.

Es posible que encuentres esta to-do list un poco ambiciosa. Sin embargo, si te alojas en nuestros apartamentos en la playa de Barcelona, te aseguramos que descansarás a cuerpo de rey después de una intensa jornada de turismo.

¿Preparado/a para viajar a Barcelona? En ese caso, presta atención.

PRIMER DÍA EN BARCELONA: DE LA SAGRADA FAMILIA A LAS RAMBLAS

Empezamos este recorrido por todo lo que hay que ver en Barcelona en 4 días con el gran icono de la ciudad: la Sagrada Familia, cuya fachada del Nacimiento forma parte del Patrimonio de la Humanidad en la capital catalana. Nuestro consejo es que reserves tu entrada online con antelación en el primer turno diario, el de las 09:00 h de la mañana.

Al acabar, y subiendo por la avenida de Gaudí, llegarás al Recinto Modernista de Sant Pau, un antiguo hospital —esta vez, con la firma de Lluís Domènech i Montaner y de su hijo, Pere Domènech i Roura— también protegido por la UNESCO. Aunque la visita comentada es de lo más recomendable, también es cierto que te restará tiempo para ver otros lugares imprescindibles.

Desde Sant Pau, toma la ronda del Guinardó, que cambia su nombre más adelante por el de Travessera de Dalt, y gira a la derecha hasta situarte a la altura de la calle de Larrard. Esta te conducirá al Park Güell, una ciudad jardín inacabada que lleva la firma de Antoni Gaudí. Como en el caso de la Sagrada Familia, te aconsejamos comprar tu entrada por Internet. Además de asegurarte así de que podrás entrar en la franja horaria deseada —tenla presente a la hora de programar tu primer día en Barcelona—, el precio será algo más económico y te ahorrarás las colas.

A la salida, regresa a la Travessera de Dalt y sigue andando hasta la plaza de Lesseps. Allí podrás descender por la calle Gran de Gràcia. Enseguida, a mano derecha, tienes la calle de las Carolines, famosa por albergar la Casa Vicens, una vivienda neomudéjar gaudiniana y con numerosos elementos del modernismo catalán, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005.

Continúa bajando por el paseo de Gràcia, ya que esta arteria te permitirá admirar dos de las obras de Gaudí en Barcelona: la Casa Milà, también conocida como La Pedrera, y la Casa Batlló. De todos modos, tienes otras construcciones modernistas de interés, como la Casa Amatller, diseñada por Josep Puig y Cadafalch y ubicada al lado de la Casa Batlló, y la Casa Lleó Morera, de Domènech i Montaner.

Tras llegar a plaza de Catalunya, uno de los puntos neurálgicos de la capital catalana, te animamos a poner el broche tu primera jornada en Barcelona recorriendo la arteria más colorida y emblemática de la ciudad. ¿Necesitas inspiración? Aquí tienes 12 cosas que hacer en las Ramblas.

SEGUNDO DÍA EN BARCELONA: DEL BARRIO GÓTICO A LA BARCELONETA

Para seguir respondiendo a la pregunta inicial —qué hay que ver en Barcelona en 4 días—, retomamos nuestro recorrido en un segundo día que viene repleto de buenos momentos.  ¿Y qué mejor manera de iniciarlo que desvelando los secretos del barrio Gótico, el núcleo originario de la ciudad?

Antes de adentrarte por sus callejuelas, te recomendamos regresar a la plaza de Catalunya —puedes desplazarte utilizando diversos autobuses, las líneas L1 y L3 de metro, o bien varias líneas de los trenes de Renfe y de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC)— y bajar por la avenida del Portal de l’Àngel, famosa por sus tiendas de moda. Allí desemboca la calle de Santa Anna, en la que puedes ver la iglesia homónima, de estilo gótico.

La plaza Nova da la bienvenida al barrio Gótico, cuyo acceso principal corresponde a una de las puertas de la muralla romana y a una reconstrucción de parte del antiguo acueducto que abastecía de agua a Barcino. Lo que viene a continuación es una auténtica delicia: callejuelas laberínticas y llenas de historia y, sobre todo, infinidad de lugares de interés. Uno de ellos es la catedral de Santa Eulalia, cuyo claustro es una invitación a la calma. A la salida, te animamos a curiosear por el barrio judío o Call. Este lugar alberga una de las sinagogas más antiguas de Europa (está en la calle de Marlet, 5), así como la Domus de Sant Honorat, una interesante vivienda de la época romana. No dudes en subir a la torre de la basílica de Santa Maria del Pi (Santa María del Pino), que fue el edificio más alto de Barcelona hasta el siglo XIX. Desde allí, gozarás de una vista privilegiada de Barcelona.

Tampoco puedes perderte la plaza de Sant Jaume, que acoge los edificios del Ayuntamiento de Barcelona, de estilo neoclásico, y de la Generalitat de Catalunya, uno de los raros ejemplos de arquitectura renacentista de la capital catalana. Una de las calles que desembocan en este punto es la del Paradís, en cuyo número 10 se elevan cuatro columnas del templo romano de Augusto. Un auténtico viaje al pasado.

Muy cerca de allí, se despliega la pintoresca plaza del Rei, una pequeña gema del urbanismo medieval. Dominada por el mirador del Rei Martí, en ella abre sus puertas el Museo de Historia de Barcelona (MUHBA), en cuyo subsuelo puede visitarse cuanto queda de la antigua ciudad romana y visigoda.

Desde allí, dirígete a la calle de la Princesa, que te llevará hasta la vía Laietana, una calle abierta a principios del siglo XX. Cuando estés ahí, toma la calle de la Argenteria, que te llevará hasta una de las joyas del gótico catalán: la basílica de Santa María del Mar, del siglo XIV. Si te apetece, contrata una visita guiada para ver sus terrazas y regalarte unas vistas únicas.

Junto a este magnífico templo, se despliega el paseo del Born, que conduce hasta el mercado del Born. En su interior, podrás ver gratuitamente las ruinas de un barrio de principios del siglo XVIII, destruido en 1714 como resultado de la Guerra de Sucesión catalana. Una de las calles que dan al paseo del Born es la elegante calle de Montcada. Allí te esperan el Museo de las Culturas del Mundo, el Museo del Mamut y, sobre todo, el Museo Picasso, todo un must.

También puedes pasear tranquilamente por el parque de la Ciutadella, uno de los más importantes de Barcelona, poseedor de una espectacular fuente monumental y un lago. ¡Note lo puedes perder!

Por la noche, para redondear tu tour, puedes cenar en uno de los mejores bares de tapas de la Barceloneta, situados a pocos pasos.

TERCER DÍA EN BARCELONA: LA ZONA ALTA DE BARCELONA

Seguimos con nuestras sugerencias sobre qué ver en Barcelona en 4 días visitando la zona alta. ¿Te gusta el fútbol? En ese caso, no puedes perderte el Camp Nou, el estadio del FC Barcelona, cuyo interior que alberga uno de los museos más visitados de Cataluña. Recorriendo sus instalaciones, te acercarás a la historia de uno de los principales clubes deportivos del siglo XX a través de fotos de época, equipaciones antiguas y, por supuesto, sus trofeos.

En la parte alta de la Diagonal, también podrás recorrer los jardines del Palacio Real de Pedralbes, situados junto a la parada de Palau Reial, en la L3 del metro. Se trata de un apacible parque urbano con un palacio, fuentes y preciosos vergeles. Lo mismo podría decirse del cercano parque de Cervantes, un lugar inspirador en el que abundan los rosales.

A la salida, te recomendamos visitar uno de los principales edificios góticos de Barcelona: el monasterio de Santa María de Pedralbes (Baixada del Monestir, 9), cuyo claustro se cuenta entre los más espectaculares de España. Aunque está un tanto alejado, te aseguramos que hay que dedicar un tiempo a esta visita.

Muy cerca de este recinto monástico, tienes el CosmoCaixa (calle de Isaac Newton, 26), conocido anteriormente como Museo de la Ciencia. Sus instalaciones empujan al visitante a realizar sencillos experimentos relacionados con las ciencias naturales. Incluso, tendrás la oportunidad de pasear por la reproducción por un bosque amazónico, en el que no faltan peces exóticos y hasta un ejemplar de capibara.

A pocos pasos, se alza el Tibidabo, la montaña más alta de Barcelona gracias a sus 512 m sobre el nivel del mar. Además de dar cabida a uno de los parques de atracciones más antiguos de Europa, también acoge el templo del Sagrado Corazón, muy similar a la icónica basílica del Sacré Cœur de París.

CUARTO DÍA EN BARCELONA: MONTJUÏC

Para acabar este post sobre qué ver en Barcelona en 4 días, te recomendamos iniciar la jornada en la plaza de Espanya para visitar la montaña de Montjuïc. La zona es fácilmente accesible en bus, o bien yendo hasta las paradas de la L1 y L3 del metro o a las de los FGC. Una vez allí, y subiendo por la avenida de Maria Cristina, verás la Font Màgica, que por las tardes regala a los transeúntes un increíble espectáculo de luz y sonido, y el Palau Nacional, sede del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), donde se conserva una de las colecciones de frescos románicos más importantes del mundo.

Ascendiendo por la avenida de Ferrer i Guàrdia, tienes a mano derecha el CaixaFòrum, una antigua fábrica modernista que alberga exposiciones temporales a precios económicos. Incluso, es gratuita para los clientes de la entidad bancaria que la gestiona. A la izquierda, se despliega el Pabellón Alemán de la Exposición Internacional de Barcelona 1929, diseñado por Mies van der Rohe. Un poco más arriba, se halla el Poble Espanyol, un espacio que reúne las reproducciones de algunas construcciones representativas de la geografía española. También hay talleres de artesanía, restaurantes, discotecas y uno de los mejores tablaos flamencos de Barcelona, en el que la mismísima Carmen Amaya bailó delante del rey Alfonso XIII.

Continúa subiendo hasta la avenida del Estadi, donde verás el Palau Sant Jordi, la torre de telecomunicaciones de Montjuïc, creada por Santiago Calatrava, y el estadio Lluís Companys, que dio cabida a las pruebas de atletismo y a las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de 1992. Retomando tu itinerario por esta avenida, verás a la izquierda los jardines de Laribal, uno de los muchos jardines de Montjuïc que conviene explorar. Más arriba, alcanzarás el castillo de Montjuïc, uno de los dos castillos en Barcelona ciudad. Además de ver una pequeña exposición sobre su historia, podrás disfrutar de una envidiable panorámica sobre la capital catalana. Para volver a la plaza de Espanya, puedes tomar el autobús número 150.

Estas son nuestras propuestas para quienes necesiten ideas sobre qué ver en Barcelona en 4 días. No obstante, si tienes otras sugerencias o más información, no dudes en compartirlas con nosotros.

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